Y tú, lo único que puedes hacer, es dar las gracias a esa persona por estar ahí siempre. Por apostar por ti. Por no flaquear. Por cogerte de la mano cuando te estás cayendo al vacío. Por sonreírte aún cuando no te lo merezcas. Por creer en ti. Por quererte -aunque solo sea un poco.- Por abrazarte cuando hace frío. Por formar parte de tu vida y punto.
Apliquemos el "... ¿y si?" a la vida de una amistad. Y si. Y si. Y si. ¿Y si confiáramos más en los otros? ¿Y si diéramos más las gracias? ¿Y si todo fuera más sencillo?
Creo que no tengo ganas de decir nada, pero a la vez tengo ganas de decirlo todo. Necesito darte las gracias. Por todo. Tú ya sabes porqué. Creo que es fácil adivinarlo.
Últimamente el tiempo temblaba y yo solo sacudía tus ideas. Mataría por hacerlo una vez más.