Hubo un día en que creí que nada podía ser más perfecto. Eso si que fué ser ingenua y yo sin embargo seguí ahí, gritando que aun creía en tí. Y lo grité fuerte -pero tu no lo escuchaste o no lo querías escuchar-. No te dolerá ésta vez.
Creo sinceramente en que el día que te quieras dar cuenta de todo lo que has hecho (mal) será demasiado tarde porque habrá llovido tanto desde entonces que ya nadie recordará lo que has hecho, pero tampoco se acordarán de tí. Eso si que será triste y yo no me reiré (sé que te va a doler). Hiciste mal cuando tiraste tu guitarra; era la única que estaba contigo en las malas y en las peores.
Abandonaste este sitio haciéndote pasar por un bohemio al que no le gustaban los pueblos pequeños pero sabes que te hubieras quedado a vivir allí toda la vida si no fuera por aquella tal Marina. Aunque sabes casi tan bien como yo que olvidaste su nombre tan rápido como olvidaste el mío.