No consigo cansarme de ti, todavía no me hago a la idea. Y me repito una y otra vez que lo que importaba antes eran las miradas, y que ahora ya no. Ahora ya nada de eso es importante, lo hemos vendido todo. Nos hemos convertido en desconocidos. Si te viera en la calle, probablemente, giraría la cara y me pondría a pensar en todas las cosas que tengo por hacer. ¿Nunca lo has pensado? ¿Nunca has pensado en cuántas canciones te faltan por escuchar? (y cuántas de esas se van a convertir en tus favoritas...) ¿Nunca has pensado los sitios que se van a convertir en tus escondites secretos? ¿Nunca has pensado en cuántas bocas vas a besar? No me lo creo. Que, aunque no queramos, todos pensamos esas cosas.
Sé que estás más cerca de lo que pienso.
Sé que estás más cerca de lo que pienso.