lunes 30 de enero de 2012

yo no quiero algo fácil
ni que me digas que me quieres cada día
ni que estés pegado a mi las 24 horas

lo que yo quiero
-creo que ya te lo imaginarás-
es que sigas haciéndome sonreír con esa facilidad tan tuya
que consigas hacerme vibrar
y hacer que tire por tierra todo lo que digo

que hagas que tenga miedo
de que un día te marches
y estar segura de que haría cualquier cosa
con tal de que te quedaras

pero ni puedo prometerte esto
ni puedo decirte que es un contrato sin riesgos
porque los tiene, y son muchos
puede salir muy mal
o quién sabe, a veces las cosas
-sin ningún tipo de explicación-
salen bien por una vez

son excepciones

y joder, ¿no sería fascinante que tú y yo fuéramos la excepción?


viernes 25 de noviembre de 2011

a veces yo, sabiendo que siempre tú

Determinar los suspiros que se mezclan con el aire, lloras y eres bello.
Y a veces temblamos.
Me podría pasar la vida abrazándote tan fuerte como la última vez.
A veces también dudas, y los relojes te miran, y las aceras te sujetan y el cielo te salva de todos menos de mi.
Interactuamos a velocidad reducida.
Qué más puedo decir, si todavía sigo siendo igual de inocente.
Las persianas siguen bajando y todos siguen moviéndose, y ya nadie se para para sonreír.
Me hubiera gustado que cerraras los ojos para chocar mis dientes con tu cuello.
Y mis miedos con tus heridas.
Y tus fríos con mis manos también.
Incluso preguntarme si podríamos escaparnos a ver el mar, cogidos no de las manos sino de los latidos.
Yo solo puedo decirte que quiero t o d o contigo, y que el invierno nos espera con los brazos abiertos.
Ven. Nunca dejes de buscarme.



sábado 22 de octubre de 2011

hubiera sido capaz

lo hubiera hecho mil veces y estoy segura de que aún así habría seguido encontrando la manera de llegar a ti, porque ya sabes lo que dicen: los pájaros están destinados a encontrarse. porque lo pienso y no había otro modo de que sucediera. que quizás estábamos destinados mucho antes de ahora y hemos tenido que esperar diechiocho años a descubrirlo. y que las maneras, qué decir de las maneras por las que hemos tenido que trepar para ir construyendo este círculo que se ha ido llenando de cosas que muy posiblemente no olvide nunca. y de todo lo que hemos dejado atrás -quizás sin darnos cuenta- pero sabiendo todo lo que nos queda por delante.




sábado 1 de octubre de 2011

no había otra manera de que sucediera y soy consciente, apareciste y me robaste hasta el aire.


viernes 23 de septiembre de 2011

Hoy te lo digo (hueles a otoño)

Tal vez porque pensé que a partir de aquel momento todo había cambiado y porque tuve una razón, porque lo comprendí en el momento en que te vi y me puse a sonreír como una idiota en el asiento trasero de ese coche. Porque supe justo en ese instante, antes de acabar de sonreír, que ya no había marcha atrás; que te habías colado hasta en mi respiración y que poco a poco ibas formando cada vez más centímetros de mis huesos, que juraría que ya tienen tu nombre grabado a fuego. Que no hay que ser muy lista para saber que esto tiene tus huellas, que no-sé-exactamente-qué-me-has-hecho que me ha dejado así, flotando, creyendo en cosas en las que no había creído antes. Porque es curioso, y tal vez estúpido, estúpidamente mágico -yo creo- pero nunca, nunca, he creído en nadie como estoy creyendo en ti ahora. Nunca he saltado tanto al llegar a casa después de estar contigo, y me he tenido que aguantar la sonrisa al subir las escaleras para que no me lo crea hasta yo, para que no me crea que me has ganado, que me ganaste el primer día aunque nunca te lo haya dicho. Y después de todo, ¿cuántos minutos he pasado a tu lado? ¿y por qué me duele tanto no haberte visto en tantos días? ¿y por qué me muero de ganas de abrazarte así como nos abrazamos, cuando yo te digo que eres demasiado alto y me tengo que subir a la acera para quedar a tu misma altura? Que no sé por qué (en realidad sí) las noches son más bonitas si me doy a dormir pensando en ti...