jueves 3 de diciembre de 2009

Aléjate de mi

3 estrellas que no sonríen nunca...

Cuantas veces dije esa frase y cuantas recé para que fuera real. Cuantas veces creí que si tú lo entendías, si tú realmente querías darte cuenta, todos nuestros problemas se acabarían. Cuantas veces juré odiarte para después acabar queriéndote incluso más.

Recuerdo igual que tú el día en que, por primera vez, te miré estando enamorada. Era otoño. Lo recuerdo porque a mi paso las hojas caían y tú me mirabas distinto. Yo creía como tantas otras veces que las cosas no cambian por mucho que queramos hacerlas cambiar, y, por supuesto, tú me lo demostraste cientos de veces. Y recuerdo el tocarte la mano sin querer y creer que no había una sensación más agradable en todo el mundo.

Me intenté hacer creer a mi misma tantas veces que no podríamos estar juntos que supongo que, al final, me lo creí. Y no me gustaba la idea. Creo que a ratos libres me imaginaba a ambos estando juntos tardes y tardes. Creo que ganaría el premio a la soñadora del mes. Creo que cada día te quería mucho más. Supongo que me gustaba un poco saber que tenerte sería complicado. Creo que, al fin y al cabo, todos hemos preferido algo difícil a algo extremadamente fácil. Creo que hoy te quiero más que ayer.

Me gusta mucho recordar la primera vez que te sonrojaste por algo que dije yo. Ese día comprendí que en el fondo yo te importaba un poco. Sólo un poco. Pero que te importaba. Y sabes perfectamente que eso era más que suficiente para hacerme sentir extrañamente bien.

Nunca entendí (y creo que a día de hoy todavía no lo he entendido del todo) por qué quererte tanto siempre fue un problema. Supongo que, como siempre, mirarte y sonreír sin que me vieras fue más que un juego. Supongo que, como yo, te diste cuenta mucho antes de que pasara todo esto que yo lo habría dado todo por ti.

Y quiero que me contestes, de verdad, al por qué fue todo tan jodidamente complicado si ambos nos queríamos. Aunque, claro, ahora eso ya da igual. Ahora ya nada importa demasiado por que estás conmigo. Ahora ya sé que eres un poquito mío.

Puede que aún recuerdes por qué te quiero tanto.

lunes 30 de noviembre de 2009

Diciembre se escapa de nuestras manos

3 estrellas que no sonríen nunca...
- Y siempre voy a estar contigo.
- No digas tonterías. Esas cosas no se pueden decir... ya sabes que 'siempre' es mucho tiempo.
- Pero yo te lo juro... te lo juro porque no he estado más seguro de nada en mucho tiempo.
- ¿Aun cuando llueva tanto que se borren las líneas de las carreteras?
- O incluso más...

Cómo convertir una tarde de domingo en algo excepcional volumen I.

Róbame (que me dejo..)

viernes 27 de noviembre de 2009

1 estrellas que no sonríen nunca...
Supongo que en el momento en que te preguntas si algo ha cambiado es porque ya lo ha hecho.

miércoles 25 de noviembre de 2009

¿Vas a decirle que la quieres?

4 estrellas que no sonríen nunca...
Ella sale de casa y ni siquiera se da cuenta de que se ha olvidado las llaves dentro. Dirige sus pasos por las calles de Madrid mientras no mira a su altura. Tiene miedo de hacerlo. Él le dijo una vez que si lo hacía se marcharía en ese mismo instante. "Haz lo que quieras, pero yo tengo el adiós a mi lado...". Entonces baja las escaleras del metro y se siente segura. Se quita el gorro y una preciosa melena despeinada cae sobre su espalda. Vuelve a acordarse de lo que le prometió el último día que se vieron. Vuelve a recordar que fue a la persona que más quiso. Y entonces cae en la cuenta que no es lo que un día juró ser y se encuentra una flor roja encima del asiento 33.

martes 24 de noviembre de 2009

Me dueles cuando me miras así

2 estrellas que no sonríen nunca...
Daniel siempre fue mi nombre favorito.

(no sé qué tendrán las entradas cortas, que siempre son mis favoritas).
Me gusta verte sonreír.
Me gustas hasta cuando no me miras.
¿Puedes recordar el día en que te quise?
Todo está bien ahora mismo. Soy muy feliz.

Favio siempre consigue arrancarme sonrisas.
Tal vez es pensar en tí y que absolutamente todo se vaya colocando en su sitio.

Tal vez es que me haces sentir mejor.
Sabes que vas a tenerme siempre para tí.

No sabes el poder que tienes sobre mi.
Quiero que sea verano.
Al final resultará que todos somos el resultado de una extraña combinación de sonrisas, miradas y matemáticas aplicadas a la vida. Quiero que sepas que voy a estudiarte para aprenderte (aunque ya sé que nunca voy a hacerlo del todo).
9.

lunes 23 de noviembre de 2009

Sabes cómo hacerme sonreír

1 estrellas que no sonríen nunca...
Sin esfuerzo.

Sin resistencia.

Con todo en nuestra contra.

Yo te quiero igual.

sábado 21 de noviembre de 2009

Cuando tú no estás conmigo (Prólogo)

0 estrellas que no sonríen nunca...
Os dejo el prólogo de la novela que espero acabar algún día, cada sábado colgaré un capítulo. Os deseo un genial fin de semana mientras yo me lo paso entre hojas de castellano, latín, inglés y historia.

CUANDO TÚ NO ESTÁS CONMIGO.


Prólogo

Y tenía tan mala suerte que tuvo que conocerlo por casualidad.

Ella tenía tantas ganas de conocer mundo que a menudo olvidaba seguir las normas, lo cual lo llevó a las mejores y peores cosas de su vida. Caminó por miles de calles que se hizo propias, conoció más sonrisas de las que quiso en un principio, consiguió aprender a tocar el piano, a viajar en globo y a abrazar a las personas sin que se lo pidieran. Pudo conocer a personas especiales y dudó en miles de ocasiones, pero le daba igual porque en ese momento era feliz. Nada en su vida era normal, aunque ella quería que lo fuese. Es raro, ilógico. Irreal. Tenía en sus manos las ideas de ella, de él y de todos, pero las cambio en una partida de póker por algo que ya ni siquiera recuerda. Casi descubrió que su vida era un engaño, aunque ya lo pensaba desde hacía tiempo, solo que aguantaba un poco más para saber si tenía que actuar. Y se decidió por quedarse callada en un rincón. Y ese fue, probablemente, uno de los peores errores de su vida.

Le encantó que hiciera todas esas cosas que él ya no recuerda… como dedicarle esa canción.